

Proponemos como método de empoderamiento los talleres de “Autodefensa Feminista” a través de los cuales las mujeres participantes se preparan para identificar potenciales situaciones de violencia y reaccionar de forma adecuada ante las mismas gracias a un entrenamiento físico y mental que fortalece su seguridad, confianza y autoestima.
Nuestra sociedad androcéntrica otorga una especial relevancia y poder a la fuerza como capacidad física superior masculina, desprestigiando así otras como la agilidad, la flexibilidad o la rapidez que, tradicionalmente, se han considerado femeninas. Gradualmente, las mujeres incorporamos así en nuestra socialización lo que Seligman denominó: indefensión aprendida. “Condición por la cual una persona o animal se inhibe ante situaciones aversivas o dolorosas cuando las acciones para evitarlo no han sido fructíferas, terminando por desarrollar pasividad ante este tipo de situaciones”.
Se nos educa en el “miedo a que nos ocurra algo” y se nos niegan, así, los derechos fundamentales de seguridad y libre movimiento. Esta situación convierte además a las mujeres en perversamente “responsables de lo que les pueda pasar”, y a la vez las victimiza al no enseñarles estrategias y recursos de defensa. Incluso, se establece “la renuncia a determinados lugares o momentos” como estrategia de prevención.
La autodefensa feminista pretende revertir esta situación, trabajando con las mujeres en tres aspectos:
Delfo gestiona actualmente en Villalbilla talleres de autodefensa feminista en dos niveles: iniciación y avanzado.
La evaluación de las mujeres asistentes muestra una mayor autoconfianza y valoración de las propias capacidades con independencia de la edad o habilidad física.